La tarea como eje de nuestra cotidianeidad

P.S. Marta Oliveros
P.S. Marta Gallina
Primeros dias de marzo, empiezan las clases!!!
Nos reencontramos con los colegas… con los alumnos… con la escuela . Abrazos, proximidad, comer juntos, tomar algo… las sillas una al lado de la otra, preparados para las primeras clases del año. En el patio, entre charla y charla, se comparte un cigarrillo…
Si nos hubieran dicho que en pocos días nos íbamos a recluir en nuestras casas, no lo hubiéramos creído.
Incertidumbre, confusión, temor, ansiedades… Qué nos pasó??? La suspensión obligatoria de clases y el aislamiento social preventivo cambió las reglas de juego. El escenario cambió… y nuestro proyecto???
Como Escuela de Psicología Social estábamos preparados para dar clases, los programas, los docentes, los coordinadores, los alumnos, el cronograma de horarios. Cómo conectarnos desde el aislamiento???
Primero fue por whatsapp, desde la dirección hacia los equipos por año. Luego los coordinadores convocando a los alumnos. Ya habíamos abierto las aulas virtuales por Classroom, pero necesitábamos vernos, el Grupo Operativo cara a cara es lo nuestro…
La magia de la tecnología nos aportó lo que faltaba, el  Zoom, la posibilidad de estar presentes a la distancia y sostener el proyecto, nosotros ofreciendo nuestra infraestructura, los alumnos continuando su proceso de aprendizaje, y nuestro maestro Enrique Pichón Riviere hablándonos de adaptación activa.
Los emergentes de la situación nos hablan de un proceso operativo, hoy la escuela está funcionando en forma virtual. No fue sencillo para nosotros. La mayoría no dominamos las herramientas informáticas, estamos aprendiendo a utilizarlas, algunos lo hacen mejor que otros. Los alumnos lo agradecen profundamente, nuestro encuentro es un espacio de reflexión, un corte en la rutina de estar en casa sin poder salir, un tiempo grupal con aquellos con quienes compartimos la tarea de aprendernos Operadores en Psicología Social.
Tarea y Mutua Representación Interna nos organizan, la tecnología nos enlaza y aquí y ahora nos encuentra abiertos a  nuevos desafíos. Lo único permanente es el cambio.
Desde nuestra casa saludamos a todos los trabajadores de la Psicología Social.

Nuestra Escuela desde el comienzo de estos momentos transcendentalmente históricos por los que le toca atravesar a nuestro país y al mundo todo, asumió el compromiso que le demandaba su lugar en la sociedad de la educación, y partiendo de los postulados de quien fuera el fundador de esta ciencia el Dr. Enrique Pichón Rivière, supo interpretar que el hombre es un ser de necesidades que solo se satisfacen socialmente según las relaciones que lo determinan, por lo cual planificó una estrategia apoyada en un proceso técnico y logístico que pudiese asistir a nuestro alumnado con los recursos necesarios para poder afrontar las demandas que exigía la continuidad de un proyecto bio-psico-social enfocado en atender la multiplicidad de relaciones interpersonales e intrapersonales que se ponían en juego.

La consigna fue respetar las diversidades y tratar de que, en lugar de provocar confrontaciones que pudiesen agravar situación, se pudieran complementar para enfrentarla desde distintos puntos de vista que confluyeran en una planificación crecientemente eficiente y objetiva, en el nivel de grupos personales, familiares y de trabajo.

Durante estas semanas trascurridas desde que se implantó el distanciamiento comunitario, la Escuela ha servido de caja de resonancias de toda aquella subjetividad proveniente de nuestros Grupos de aprendizaje, en este caso a distancia digital. Pero la tarea ha logrado encausar el proyecto, tejiendo lazos, protegiendo, acompañando, fortaleciendo mediante la escucha activa los procesos dialécticos que ayudaran a resolver la angustia, la opresión e incluso la estigmatización que se infiere en cada señal de rechazo o desprecio para todo aquél que pudiese llegar a representar un peligro para la integridad física y psíquica de los actores de nuestra comunidad.

El trabajo duro y constante ha sido la clave para el esclarecimiento de las fantasías inconscientes, las que orientadas por nuestro Equipos de profesionales han logrado interpretar y señalar los obstáculos, en este caso concreto representado por esta pandemia, su amenaza y el manejo del stress emocional en el que nos sume a todos y en todos lados. El miedo a lo que pasará y a cómo y cuándo terminará este caos determinarán los múltiples modos de respuesta individual y colectiva que desde nuestra labor podremos aportar como solución.

Finalmente y conscientes de que el modo de operar ante los obstáculos es fortalecer la relación entre los Grupos y sus miembros centrados en una tarea determinada, nuestro objetivo primordial ha sido el remover los miedos básicos, buscando trabajar las situaciones estereotipadas, estancadas y dilemáticas que pudieran impedir al conjunto de nuestro alumnos alcanzar ese punto de urgencia que los llevase a un cambio social planificado.

La Dirección de la Escuela Social de San Isidro.

P.S. Sra. Marta Oliveros.

Escuela de Psicología Social de San Isidro

3 comentarios sobre “La tarea como eje de nuestra cotidianeidad

  1. ” si me lo hubieran contado ates no lo hubiera creído”. Es que lo escuché en algunos noticieros que en China …. virus…peligroso….bla bla bla .
    Y me fui a Medoza negando algo que ya había vivido.

    Me gusta

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