TAREA VOLUNTARIA Y PSICOLOGÍA SOCIAL

P.S. Marisa Pavón

El ámbito organizacional resulta preponderante para que el Psicólogo Social se incluya, y desde allí desplegar sus herramientas para el cambio social planificado. En la mayoría de las ocasiones las tareas son voluntarias y esto es importante siempre que sea una decisión de quien es gustoso de realizar acciones voluntarias y no una imposición de la organización que en otras ocasiones “saca provecho” del interés de quien se ofrece. Cuántas veces se comienza con la “promesa” de un contrato futuro que nunca llegará y por esta razón se desmotiva a quien estaba dispuesto a trabajar.

Ser Voluntario

Tiene que ver con dar, con dar en un lugar de confianza. Si una persona no está en un lugar de confianza como voluntario y va a estar sospechando de que algo pasa que desconoce o que la finalidad para la cual está en ese espacio no está clara o que hay algo detrás de lo que se muestra, si hay algo de lo cual “no se da cuenta” seguramente se va a preguntar ¿qué está haciendo allí? (Después veremos que hay muchas cosas que inciden en estos reconocimientos necesarios y no solamente sobre lo dicho sino también sobre los hechos). Con lo cuál lo primero que hay que hacer para tener un espacio de confianza es comunicar mucho y recibir muchos datos de esa organización en la cual uno va a ser voluntario.

Es preguntar, pero no solamente. Reconocer que uno como voluntario lleva consigo las ganas y estos son dos requisitos para ser voluntario que son nada más que dos: ganas y tiempo. (Eso de arranque).

Entonces uno tiene las ganas de ser voluntario en esta organización y sabe porque, alguien le comentó una vez que esta organización se dedica a algo que a uno le interesa y por eso entra ahí a ser voluntario y no en otra institución. Ahora el tema es si es solamente eso, “tengo ganas y voy entonces me voy a estar perdiendo de lo que la organización como organización también se está perdiendo de darme”. Yo tengo que saber cómo fue fundada, cuál es la gente con la que trabaja o sea para mí es muy loable la tarea de los voluntarios del Hospital Dr. Pedro de Elizalde (Ex Casa Cuna), para mi los voluntarios de ese Hospital son “lo más de voluntarios”. Bien, ahora si yo tengo la información de qué tarea cumplen esos voluntarios digo: paso. Porque no es lo que a mi mejor me cabe, porque no tengo fortaleza para atender a chicos o sus familias en esas condiciones de enfermedad, digamos cada uno tiene que saber y tiene que buscar esa información, esto es lo principal para saber de ante mano si vamos a elegir ser voluntarios allí o no. Esto no quiere decir que no podamos y queramos ser voluntarios en otra organización. De hecho –seguramente- esas ganas y ese tiempo va a hacer que se concrete el ser voluntario en otra organización, donde primero dedique tiempo a conocer a quienes la fundaron y que cuando uno se acerca se enterará de la tarea, de cómo trabajan allí, de los motivos de su fundación, de para qué se hace lo que se hace, cómo atienden a la gente que se acerca, que le interesan determinados valores, digamos que es toda una información que se irá buscando. La otra cuestión que tiene que ver con el ser voluntario es la solidaridad, digo sino mueve al voluntario la solidaridad se estaría haciendo otra cosa, algo nos movió a querer ser voluntario. (Estas palabras tienen una resonancia especial a medida que uno va adquiriendo experiencia como voluntario “querer ser”, mucho amor y mucho de identidad que se va sumando a través del hacer cotidiano).

Esto de la solidaridad hay que volverlo a traer como valor, porque la solidaridad es lo que se ve en las relaciones o sea el voluntario por algo dispone de sus ganas y de sus tiempos para hacer esta tarea como voluntario.

Anthony Guiddens (sociólogo) dice que “este contexto trae dos condiciones, una es todo el tema de cómo las condiciones sociales están generando cada vez más vulnerabilidad, más exclusión y por el otro lado como con esto se afianzaron vínculos solidarios”, como las dos caras de una condiciones sociales dadas, esto que muchas veces a los argentinos nos estudian y todo para ver cómo hemos sobrevivido, para los del exterior somos así como “bichitos raros” que nos vienen a investigar qué le pasa a esta gente que después de la hiperinflación todavía están ahí paraditos y cada tanto pasan por el supermercado, bueno si bien no ha sido el único motivo es algo que nos ha hecho salir este aspecto de solidaridad con otros, de una manera digamos que Argentina es uno de los países que más crecimiento ha tenido en ese tiempo en capital social, es por el crecimiento de las organizaciones solidarias que no es poca cosa, pero esto no fue siempre así hagamos un poquitito de historia de cómo aparece el voluntariado en la Argentina. Tiene que ver con un voluntariado paternalista, material y cultural esto es lo que tiene que ver con el paradigma, o sea con un modo de pensar, un paradigma también con sus cosas de época, el paradigma ha cambiado (y sigue cambiando en función del imaginario social). Para los que usan Internet o buscan información por internet en el año 2001 fue el Año Internacional del Voluntariado o sea que el mundo se movió alrededor de los voluntarios y hay sobre esto muchísima información. (Si buscan actualmente mucha de la teoría que sigue estando en Internet ha perdido actualización, cabe preguntarnos por qué será).help-1265227_960_720

Bien, el paradigma paternalista es porque el voluntariado elige ser asistencialista, como un modo de reparación, es el momento en que todo voluntario tiene que guardar principios de caridad y generosidad, se podría decir de altruismo, esto de lo reparatorio tiene que ver con calmar, como tapar o sea busca que todos seamos iguales, la cuestión homogénea. La época de los derechos universales o sea a todos nos corresponden los mismos derechos como si todos fuésemos iguales (con las mismas necesidades), en esta cuestión de lo igualitario si aparece toda la cuestión cultural con la cuestión del “deber-ser”, es el momento donde lo que se hacía desde el voluntariado terminaba siendo, o mejor dicho no era lo que se buscaba pero se terminaba moralizando la pobreza (ah! Si estos pibes estuvieran estudiando no estarían en el comedor “perdiendo el tiempo” por ejemplo). (El contexto de no reconocimiento de las necesidades particulares llevó muchas décadas para poder revertirse y es a través de los derechos para las minorías que comienza a aparecer ese reconocimiento social. No se cuestionan los derechos universales porque

fueron y son necesarios, tiene que ver con educación, salud, trabajo, vivienda (como necesidades de los sujetos y de las sociedades). Pero…. También fue una forma donde se pone como modelo “lo normal” desde lo moral y esto era lo que se debía alcanzar y para eso se “utilizaba” el trabajo del voluntario).

Dentro de este paradigma, ¿Quiénes eran voluntarios o cuál era el requisito para ser voluntarios? Eran personas que podían, connotación de poder al fin y al cabo porque tenían buena posición, tenían educación, tenían solvencia económica y tiempo libre y tenían buen corazón y qué tarea cumplían, darle al que no tenía y el que no tenía era el beneficiario de ese dar.

Y estamos hablando de hace 200 años hasta hace…. El 2000 y algo más… Bueno por ejemplo para algunos autores el cambio del paradigma es en el 2000-2001 ahí es donde cambió la relación social en la Argentina para que todo esto se mueva, algunos dicen que empezó en los 90, digamos que estaba como latente en los 90, después de la hiper del 89, había cada vez más organizaciones solidarias (sosteniendo el tejido social) y muchos voluntarios, pero que en el año 2001 es como que se conforma en base a esto, ya que en el año internacional del voluntariado se sistematiza la cantidad de voluntarios que tenía la Argentina y la cantidad de organizaciones, se hace un censo muy interesante (para esto se asignan fondos en una política pública que habilitó la visibilización de un voluntariado que no solamente tenía ganas y tiempo sino también habilidades, conocimientos y se capacitaba permanentemente para mejorar sus tareas en cada organización).charity-3602704_960_720

El paradigma se transforma junto con la sociedad, aunque aquel paradigma del nacimiento del voluntariado no ha desaparecido del todo, en algunos casos se ha adaptado parcialmente o se ha encubierto, por eso hay que estar atentos que donde nos descuidemos nos vuelve a salir ese asistencialismo en búsqueda de lo homogéneo, hay que estar atentos. Y desde la tarea de los psicólogos sociales se resalta la posibilidad que tenemos de acompañar esos cambios sociales.

Volviendo a esos “beneficiarios”, este es un tema en todos los programas sociales a los que reciben algo del Estado se les llama beneficiarios (a veces se los llama correctamente destinatarios, usuarios, participantes, pero el tema es si se los sigue pensando como beneficiarios) es una palabra con connotación de alguien pasivo que recibe de quien tiene algo que a él le falta. En cambio si decimos destinatario es alguien que recibe del voluntario y que también le brinda algo al voluntario.

Entonces volvemos a ese viejo paradigma donde la cuestión de que el voluntario debe dar sin recibir nada a cambio o sea cuando dice nada es nada, ni una alegría, nada, ni un “gracias por haber estado aquí con nosotros”, si nada entonces era un voluntario que solamente daba lo que tenía (tiempo y ganas) y en muchos casos se pedía que no manifestaran que eran voluntarios.

Tenía que ver con el altruismo, una cuestión de un alguien puro. Altruista es un puro que lo único que quiere es dar bien y esto se hacía como un sacerdocio y otra de las características del voluntario es que era apolítico, este apolítico se transforma actualmente en un militante social. Esto ha cambiado el voluntario actual comunica todo lo que hace, se da a conocer, también da a conocer su ideología, su compromiso, sus acciones.

Y con respecto al tema de no recibir nada a cambio el voluntario actualmente recibe de todo menos plata, con esto el voluntario recupera su derecho a recibir, yo tengo derecho a que las mujeres del comedor cuando hacen el asado de fin de año me invitan y no me cobran el bono contribución por ser la voluntaria, hay una cuestión de reconocimiento a la tarea del voluntario que en otros momentos “quedaba mal”. Y en lugar de ser paternalista apunta a ser un promotor, un voluntario es un promotor de las personas, o sea trabaja para que las diferencias aparezcan y que a partir de las diferencias puedan trabajar, sus acciones son por el derecho de las personas, haciéndole conocer a la gente sus derechos, se dedica básicamente a todo lo que tiene que ver con la formación (civil, educativa y social). Entonces el voluntario ya no está más por sobre el destinatario de sus acciones sino que está de igual a igual y no solamente da sino que también recibe (feed-back).achievement-3556674_960_720

Ahora el voluntario es voluntario por que le hace bien así mismo y le gratifica hacer algo por la sociedad de la que se siente parte, elige en función de desplegar sus conocimientos, experiencia, ganas y tiempo (también). El voluntario es voluntario por que le hace bien serlo, no es sólo un compromiso desde una iglesia, un partido político, una profesión hay un compromiso con otro social pero también hay un compromiso consigo mismo, muchos voluntarios dicen: la verdad cuando yo empecé acá como voluntario venía todos los días pero ahora no puedo, voy a venir dos veces por semana por que los otros días los voy a dedicar a hacer yoga, a llevar a mi vieja al centro de jubilados, lo que fuera, el voluntario de hoy se cuida mucho, no está 20 horas adentro de la organización porque así junto horas y soy “el mejor” voluntario de la organización. Puedo estar 2 horas y ser igual el voluntario más eficiente y trata de cuidarse mucho (en otro momento podemos hablar de la adicción al voluntariado), ese es el salto cualitativo que da el cambio de paradigma no busca sólo el bien en lo social sino que también busca el bien de sí mismo como voluntario.

Otra de las cuestiones de este nuevo paradigma es que el voluntario de hoy lo que hace es trabajar sobre aquellas personas que han quedado (por diferentes circunstancias) fuera de los circuitos sociales que pueden ser económicos, culturales, de consumo, el voluntario de hoy hace de puente, se dispone a hacer de lazo hasta que el otro pueda por sí mismo, hay un valor en todo lo que es la autonomía y el empoderamiento, antes había un valor que tenía que ver con la dependencia “si a este yo dejo de darle lo que le doy no es más beneficiario”, en cambio ahora como es de ida y vuelta, si yo dejo de darle a este destinatario también el destinatario deja de darme a mí, esto se llama voluntariado de la reinserción, un trabajo más grande, más profundo pero de mejor calidad de vida para ambos.

Volviendo al tema de dar y recibir del voluntario, la Ley Nacional del Voluntario dice que lo único que no puede recibir el voluntario (bajo ninguna circunstancia) es dinero. En su Artículo 7mo. Apartado e) dice: “Abstenerse de recibir cualquier tipo de contra prestación económica por parte de los beneficiarios de sus actividades”.

Los desafíos de ser voluntario: Propongo que la gente sea voluntaria para conocer lo que se siente en ese hacer, pero también les aclaro que tiene por lo menos dos desafíos, uno que tiene que ver con un trabajo interno que se hace el voluntario ya que tienen que desarrollar mucho los valores que lo sustentan, tengan en cuenta que serán criticados, evaluados, confrontados; primero parece “todo muy lindo” y en la primera de cambio aparecen los reclamos, los “palos en la rueda” y el voluntario tiene que estar dispuesto y conocer que esto puede suceder, y aún así afirmar sus valores y hacerlos crecer, mejorar operativa y actitudinalmente. El otro tema es con el afuera de nuestro hacer, tienen que ver con las organizaciones que por suerte y por desgracia (juntas por estas cuestiones de las contradicciones) están cada día más burocráticas, digo por desgracia porque muchas pierden muchísimos recursos humanos, tiempo y esfuerzo en el papelerío y digo por suerte porque para ser una organización con transparencia hay que tener el papelerío al día, entonces las organizaciones no son operativas sino que las hacemos operativas tanto sus fundadores, como los voluntarios. Las organizaciones además tienen que motivar al voluntario, fortalecerlo y promover que siga tan entusiasmado como al principio y con ganas de seguir brindando no solamente el tiempo sino también las ideas que les va a permitir crecer como organización. Es importante que la organización reconozca que el voluntario es alguien que tiene ideas, creatividad, escucha a los destinatarios y que está viendo la organización desde diferentes lugares, mucho más si tiene una formación como la Psicología Social que permite un conocimiento extra sobre el funcionamiento organizacional.

En este aporte de ideas que hacen los voluntarios también hay una actitud de la organización y de quienes están a cargo de los programas que se desarrollan, si tienen apertura va a escuchar y buscar la forma de realizarlo. Por eso el voluntario tiene que estar dispuesto desde la creatividad a la capacitación, actualizado con la tecnología y motivación. La motivación también va de la mano

de la información, el voluntario siempre tiene que estar informado, buscar material, llamar a otras organizaciones, preguntar cómo hacen ustedes las cosas.

La Oferta y La Demanda: el ingreso a ser voluntario en una organización es un contrato a veces explícito (así lo pide la Ley Nacional del Voluntario) y en otros es implícito, tácito. Es diferente el voluntario que va a ofrecer sus servicios del que es llamado o convocado por la organización, con lo cual en este segundo ejemplo alguien tiene registrada la necesidad y va a decir, seguramente, con más claridad qué necesita y cuál es la tarea que le tienen prevista.

Hay también una posibilidad de inserción en organizaciones que necesitan voluntarios, preparados, formados o capacitados sobre un determinado tema o para una determinada tarea y que va a convocar para eso y luego “disuelve” esa convocatoria o contrato. Por ejemplo la Cruz Roja tiene un equipo de voluntarios que no están todo el tiempo adentro de la Organización sino que son convocados ante una Emergencia (inundaciones por ejemplo) o ante un Evento (la correcaminata en el distrito donde participan miles de personas).vol2

Otra situación es cuando convocan y luego ven “para qué los necesitamos, qué los ponemos a hacer”. Por eso digo tómense el tiempo necesario para averiguar, para despejar en la comunicación todo aquello que tiene que ver con lo que yo quiero como voluntario y lo que la organización me ofrece como lugares en donde realizar mis tareas voluntarias ligadas a la Psicología Social. Alguna colega dice el otro día “fui a ofrecerme como comunicadora popular, primero me dicen que sí, pero termino cumpliendo funciones administrativas”. Entonces esta oferta primero fue aceptada, pero después se encargan de transformarla, entonces ahí hay algo que hay que re-contratar.

Las invariantes del voluntariado

Tienen que ver con definiciones técnicas del voluntariado, estas invariantes van a tener que estar siempre, dijimos es por propia voluntad o sea con cualquier objetivo pero por propia voluntad, “por el honor”, digamos yo trabajo ad-honoren por el honor de trabajar en esta Institución y no en otra o no en cualquier lado, esto es haberlo decidido por propia voluntad y no porque nadie ni nada me obligue, nadie me manda a hacerlo más que mi voluntad. Sin recibir remuneración económica, lo único que no recibe el voluntario es dinero, puede recibir otras cosas (capacitación, ingreso a congresos, viajes, reconocimientos a sus tareas, etc.). Es una acción solidaria siempre nos interesa que además de la importancia que le damos al otro también nos la demos a nosotros mismos. Con compromiso adquirido y periodicidad pautada, acordar para qué objetivo, con qué tarea, con qué recursos y en qué tiempo.

Requisitos:

Son definiciones éticas respecto al voluntariado, son tres y están relacionados entre sí, cada uno sostiene y define al otro.

1°) Proximidad: la palabra viene de prójimo, tiene que ver con el acercamiento que va a hacer este voluntario a la realidad actual del otro. El voluntario se acerca a la realidad del otro no para modificarla, sino para ver qué cosas pueden hacer juntos para que esto se modifique, pero no es que uno opera modificándole la realidad al otro y el otro pasivamente espera que nosotros le digamos que hace, porque sería asistencialismo. Trabajar con otros sin moralizarlo.

2°) El crecimiento mutuo: respetando las libres elecciones, propias y de los demás. Cuando se puede ejercer la libertad ambos (voluntario-destinatario) habrán crecido, más allá de que se elija algo que no sea lo que yo hubiera elegido.

3°) A escala humana: El voluntariado es de uno a uno, de persona a persona, se relaciona con la proximidad que como diría Pichon Rivière es un trabajo artesanal. Y aquí veamos el concepto de eficiencia hay quienes la plantean como hacer para que alcancen los recursos en tiempo y forma así lo ve la producción, o el consumo “cuánto más, mejor” y en contraposición a esa lógica en el voluntariado lo que está primero es la calidad del servicio. Para nosotros el “más” viene después del “mejor”, tenemos que proponer un voluntariado de calidad.

Junto con esta cuestión de la calidad viene la cuestión del compromiso de tarea que hace el voluntario, este compromiso adquirido es un compromiso con la tarea. Que sea siempre de un espacio comprometido con los otros para estar todos cada día mejor.

GENTE

Hay gente que con solo decir una palabra

enciende las ilusión y los rosales,

que con solo sonreír entre los ojos

nos invita a viajar por otras zonas

nos hace reconocer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano

rompe la soledad, pone la mesa, sirve el puchero

coloca las guirnaldas

que con solo empuñar una guitarra

hace una sinfonía de entre casa.

Hay gente que con solo abrir la boca

llega a todos los límites del alma,

alimenta una flor, alimenta sueños

hace cantar el vino en las tinajas

y se queda después, como si nada,

y uno se va de novio con la vida

desterrando una vida solitaria

pues sabe que a la vuelta de la esquina

hay gente, que es así, tan necesaria.

Hamlet Lima Quintana

2 comentarios sobre “TAREA VOLUNTARIA Y PSICOLOGÍA SOCIAL

  1. Excelente!!! Me gustaría información sobre la actuvidad del 3 de noviembre. Soy Técnico Superior en Operador en Psicología Social egresada de ka UEGP 157 Foro psicosocial del nea. Chaco.

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